Circular de la Paz de AEBE

 Querida Comunidad de Biodanza,

Desde la Asociación de Escuelas de Biodanza de España (AEBE) queremos expresar, con profunda sensibilidad, determinación y compromiso humano, nuestro posicionamiento frente al dolor que hoy atraviesa la humanidad.

Expresamos nuestra más rotunda condena al genocidio que se está perpetrando en Gaza por parte del gobierno de Israel. Por mucho que traten de justificarse esas acciones como reacción a los atentados previos de Hamas, que igualmente condenamos, la magnitud y desproporción brutales de esa respuesta, así como las estrategias genocidas a las que estamos asistiendo, atentan contra lo más sagrado de la vida y los principios que sustentan el movimiento de Biodanza.

Condenamos asimismo todo acto de violencia, guerra o destrucción que se esté dando en cualquier parte del mundo y cualquier acción que atente contra la vida, la dignidad o la libertad de los seres humanos.

Recordamos las palabras de Rolando Toro: “La ética nace de la afectividad”. Desde esa raíz, afirmamos que la paz sólo puede sostenerse cuando la afectividad se transforma en responsabilidad ética y en un cuidado activo de la vida.

En AEBE, nos mantenemos unidas y unidos, como comunidad, y danzamos por la paz, para que crezca la parte luminosa de la humanidad. Reafirmamos nuestro compromiso con una cultura de encuentro, empatía y ternura. Nos oponemos a toda forma de polarización y elegimos, conscientemente, ser un espacio de integración, esperanza y amor por la vida.

Por ello apoyamos las decisiones que sostienen y hacen crecer la conciencia luminosa, basadas en el encuentro, la escucha recíproca, la cooperación y el cuidado mutuo, desde la empatía y el compromiso solidario. Reconocemos que las verdaderas fuerzas que nos alejan de la vida son las guerras, el odio y la indiferencia. La Biodanza nos enseña a reconocer la humanidad del otro y a sostener el encuentro humano y respetuoso, incluso en medio del desacuerdo, tanto en la sociedad, como muy especialmente en la comunidad de Biodanza del mundo. También a poner límites (determinados pero armoniosos) cuando estos principios de vida no se respeten.

Extendemos nuestra empatía a todas las personas que hoy sufren las consecuencias de la violencia, los atentados y los conflictos bélicos que asolan diversas regiones del planeta. Sentimos y recordamos su dolor desde nuestro corazón danzante, y lo transformamos en movimiento hacia la vida.

La Biodanza es, y seguirá siendo, un camino de reencuentro con la paz, con la fraternidad y con el sentido sagrado de la existencia.

Con amor y compromiso,

AEBE – Asociación de Escuelas de Biodanza de España

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